Home Office: Encontrando el “por que” para implementar el “como”

Updated: Dec 6, 2019


Ambiente de trabajo en casa

Varias son las circunstancias que nos llevan a trabajar en casa. Aunque la cotidianidad transcurra fuera del lugar donde vivimos, siempre adjudicamos un rincón de nuestro hogar para los archivos personales y la computadora. Por lo general le damos poca importancia al espacio designado y el resultado es incomodo, poco acogedor, e impersonal. Por lo tanto, le huimos como si fuera un castigo y mudamos temporalmente el material de trabajo a otro ambiente donde nos encontremos más a gusto.


En vez de un problema, esta situación puede ser una oportunidad para evaluar la funcionalidad de los espacios que ocupamos, reconsiderar su uso y estudiar las razones que nos llevan a escoger el mobiliario: encontremos el “por que” para implementar el “como”.


Tal es el caso de M.D, mi cliente, quien trabaja tiempo completo en una compañía y ha instalado su “rincón” en una esquina de la amplia y olvidada recamara de visitas del segundo nivel de su vivienda. Como es de esperarse, el espacio no le inspira y casi nunca lo utiliza. Por lo tanto, sin darse cuenta, ha postergado sus proyectos personales. Mi cliente tiene un proyecto interesante, el problema es que sigue dando vueltas, y como decía Picasso: “la inspiración llega, pero que te encuentre trabajando”.


Análisis

La unidad familiar cuenta con dos niveles. Al entrar, la primera impresión es la amplitud inutilizada. Los ambientes están distribuidos en el perímetro dejando en evidencia un espacio central indefinido, lo cual resulta en circulaciones desproporcionadas. El fenómeno se repite en el segundo nivel donde el vacío se impone desplazando muebles a sus esquinas sin orden aparente. Mi cliente requiere un área de trabajo que lo motive y que no conformarse con otro mueble esquinero para guardar archivos.  

Oportunidad

La amplitud de la residencia nos brinda la posibilidad de escoger el primer o segundo nivel para instalar su “home office”. Ambas opciones requieren mobiliario funcional para establecer un nuevo orden de actividades.


Opción 1: Tomando en cuenta que el cliente pasa la mayor parte del tiempo en el primer nivel, hace sentido que su “rincón” de trabajo este ahí.


Opción 2: Si se busca aprovechar al máximo el segundo nivel, se puede crear una partición que delimite el área de trabajo y la recamara de huéspedes.  Este elemento divisorio tendría doble función: Crear una biblioteca con escritorio de trabajo en un lado y el respaldar de la litera de huéspedes en el otro.


Implementación

Lo más importante son los recorridos. Reconociendo las circulaciones se pueden definir zonas de paso y la colocación de mobiliario en base a su función y dimensión. Para determinar la ubicación del “home office” en el primer nivel, marcamos las circulaciones e identificamos el vacío central entre las escaleras y el área del salón. De esta manera logramos:

-Definir el corredor de entrada-Brindamos privacidad a la recama principal

-Incorporamos la escalera como un elemento útil y generador de ambiente.

-Creamos un espacio de trabajo con vistas al salón y la terraza.

-Proponemos un escritorio / biblioteca que defina las áreas y complementa el mueble de televisión en el salón.


De optar por la opción dos en el segundo nivel, la estrategia es similar. Se deben reconocer y delimitar la circulación de la escalera a la habitación y al baño para definir el posicionamiento de la cama de huéspedes. Esta partición a manera de mobiliario es estratégica para generar dos ambientes independientes sin tener que construir una pared.  


Pronostico

En una residencia donde abundaba el vacío, pero no había espacios definidos, logramos crear ambientes mediante la organización de las circulaciones y la definición de actividades mediante la propuesta de mobiliario.

¡Esperemos que nuestro cliente siga estos concejos y le de la bienvenida a la inspiración!